Don Federico, el cura marchoso

Federico Caudé no es del estilo de Benedicto XVI. De hecho, no es del estilo de la mayoría de los religiosos que enarbolan el catolicismo en el supertecnológico siglo XXI. El canónigo y maestro de ceremonias de la catedral de Segorbe se sale de los esquemas del cura de pueblo (también el párroco de Peñalba, San Pedro y Vall de Almonacid) y ofrece una imagen de 'bon vivant', de alguien que es capaz de aparcar el discurso de la fe para gozar de los placeres que ofrece la vida.
Don Federico, como se le conoce entre la feligresía, no perdona la invitación a un fiestorro, un baile de jubilados o el concierto de la banda de música. Unas circunstancias que le han hecho granjearse una imagen de cercanía a la gente de la calle en Segorbe y en la comarca del Alto Palancia, que contrastan con el aislamiento popular de la mayoría de sacerdotes de la diócesis.
Pero la última controversia protagonizada por Caudé es la de su afición taurina. Haciendo nulo caso a la bula 'De salutis gregis dominici', de Pío V, que amenazaba con la pena de excomunión a quienes participaran o presenciaran las corridas de toros, al sacedote palantino le ha dado por cortar cuerdas a los toros embolados de la contornada. Y no ha sido solo una vez. Es un reincidente.
El 13 de agosto, el 'cura marchoso' se disponía a cortar la cuerda a un toro en Algimia de Alfara cuando sufrió un percance de entidad que le obligó, incluso, a ser intervenido en el Hospital de Sagunto. A la hora de cortar la soga, el toro hizo un movimiento brusco de cabeza y golpeó con sus herrajes la mano del sacerdote, que había colocado sobre el palo de embolar. Comenzó a sangrar de forma abundante, pero a pesar de la gravedad de la herida, Caudé cortó la cuerda al toro y casi sale en hombros.
Atendido en primera instancia por los servicios sanitarios en la plaza de toros, hubo de ser trasladado hasta la Minifé, donde se le practicó una intervención de cirugía para reconstruirle el pulgar de la mano izquierda.
Federico Caudé no rechaza participar en ningún sarao que le propongan. Igual toca el pasodoble 'Amparito Roca' con la banda de música que participa en un homenaje a Carmen Sevilla y le entrega la medalla de la Virgen de la Cueva Santa, se abre una cuenta en Facebook, da una misa en recuerdo de Franco y José Antonio o lee el Sermón de la Pasión en la Semana Santa. Y es que apasionado, lo que se dice apasionado, no puede negarse que sea.

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17 comentarios a " Don Federico, el cura marchoso "

  1. Anónimo dice:

    Si todos los curas de la iglesia fueran personas normales como él a lo mejor no miraríamos la iglesia con la lejanía con que lo hacemos muchos. En mi opinión los curas deberían poder casarse y ser gente normal, como ocurre en otras religiones y hasta en la católica en otros países.

  2. Anónimo dice:

    Ojalá Dios tenga con él la misma compasión que él tuvo con ese pobre toro.

  3. Anónimo dice:

    seguramente sea el unico cura que cae bien a mucha gente.
    su caracter jovial y participativo lo convierten en una figura, y no un figura.

  4. Anónimo dice:

    Quisiera que me dijesen ese "caer bien a la gente"... porque la parroquia esta vacía y sin actividad ¿Que hablan bien de el? No podría ser menos ¡a todos da la razón con tal de ser el centro de atención! ¿Esa es la tarea del sacerdote?

  5. Anónimo dice:

    Me parece vergonzoso que haya gente capaz de poner estas cosas por internet, engordando la situacion que no es tanto como la pinta y calumniando hacia una buena persona y sin tener la decencia de dar la cara para que pueda defenderse. Lo que pasa es que la persona que lo a escrito tiene que tener problemas que esconde tras la critica al resto. Y por ultimo perdona que te diga pero te has equivocado de mano porque es la derecha (para criticar informate bien antes).

  6. Anónimo dice:

    Como católico que soy, no me molesta que este sacerdote participe de las fiestas populares.Por otro lado, lo que me parece inaceptable, es que ofrezca misas por un criminal de guerra, colaborador del Eje del Mal en la casa de Cristo. Creo que el papa Benedicto debería tomar alguna medida al respecto.

  7. Anónimo dice:

    Yo también soy católca y creo que no deberíamos juzgar a nadie, como dijo Jesús "no juzgueis y no sereis juzgados". Porque, además, Dios nos llama de diferentes maneras, según nos da a entender, por eso creo que se puede servir desde el sacerdocio al hombre en todos los ámbitos de la vida, el trabajo y la fiesta. Respecto a las misas, por el alma de alguien, se hacen sin mirar la vida pasada, porque sólo Dios conoce nuestras miserias. En fin, no quiero dar consejos, sólo desearle a D Federico una pronta recuperación, para que podamos escuchar sus preciosas homilías.

  8. Anónimo dice:

    Si te confiesas catolico/a, se incluyen conceptos de Justicia y de Caridad por igual, vamos, que hay que rogar hasta por los enemigos... y en eso de rogar, por su profesión, es "especialista" el Sr. Cura, con independencia de sus muy sanas aficiones. ANIMO DON FEDERICO

  9. Anónimo dice:

    VIVA DON FEDERICOOOOOOO!!! Que poca vergüenza que tenemos con la que está cayendo y gastando un dineral en polvora. Que dirán los pobres? Si es que no estamos para echar cohetes, ni para ir de toro embolao en BMW y lo que no son toros

  10. Anónimo dice:

    que poca verguenza, se rumorea que ha pasado de los 5.000 pavos la broma. no es justo así predica el clero, con el ejemplo.

  11. Anónimo dice:
    Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
  12. Anónimo dice:

    Fede(Rico), lo que tendrías que hacer es lo mismo que lo que ha hecho este año Manos Unidas. Destinar la recolecta de su labor social para los segorbinos e incluso Cáritas diocesanas, cómo bien sabrá está en mínimos de alimentos y primeras necesidades y usted echando cohetes???

  13. Anónimo dice:

    Haced lo que os digo, y no habáis lo que yo hago...

  14. Anónimo dice:

    Tendrían que haber muchoa más Federicos ( CURAS )

  15. Anónimo dice:

    Verguenza de la iglesia

  16. Anónimo dice:

    Algo,dijo el PAPA sobre los curas que iban en BMW, pero ahora no caigo...

  17. Anónimo dice:

    Si hay un santo que no cuenta con el favor de los taurinos, ese es Pío V, un Papa del siglo XVI que dictó una bula contra los festejos con fieras. En 'De salutis gregi Dominici' -así se conoce el documento-, consideró que «los espectáculos con toros o fieras no tienen nada que ver con la piedad y caridad cristianas». Por ello, decretó la excomunión para quienes participaran en ellos, además de negar la sepultura cristiana a quien muriera «corriendo un toro». Cabe recordar que, sujeto a voto de obediencia, y teniendo en cuanta que las bulas papales se cumplen a perpetuidad, Federico, el cura dicharachero, debería plantearse el ejercicio de su ministerio y, tal vez, corregir y enmendar ciertas actitudes.

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