Dos familias de Almansa y Cheste piden cotejar su ADN con el del soldado de El Toro

Dulce Giménez tiene 34 años y vive en Cheste. Busca a su abuelo materno, Félix José Tarín. Murió en el frente, durante la Guerra Civil. Podría tratarse del llamado 'soldado desconocido' de El Toro, cuyo cuerpo fue exhumado en octubre gracias a la labor del Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica, según informa la Cadena SER.
Ahora ha pedido a este colectivo que su madre, Herminia, de 76 años, pueda someterse a las pruebas de ADN para poder escribir el final de una historia que ha durado demasiado tiempo. Un paso que podrá dar en cuanto concluyan los análisis de los restos de este soldado y del otro combatiente hallado en la misma fosa que se están llevando a cabo en el Instituto de Medicina Legal de la Universidad Complutense de Madrid. Las sospechas de la familia se iniciaron a raíz de un artículo de prensa.
El coordinador del Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica, Matías Alonso, dice que con esta familia de Cheste son ya dos las interesadas en someterse a las pruebas de ADN para este caso concreto. La primera petición recibida por el colectivo fue la de una familia de Almansa, en Albacete. Insiste en que esto demuestra que hay "una necesidad social" por buscar a las decenas de personas desaparecidas durante la contienda civil y el franquismo. 
La exhumación de los restos del 'soldado desconocido' de El Toro se llevó a cabo el pasado octubre gracias a una campaña de 'crowdfunding' o micromecenazgo por Internet.

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7 comentarios a " Dos familias de Almansa y Cheste piden cotejar su ADN con el del soldado de El Toro "

  1. M. Ripoll dice:

    Hace muchos años, en una madrugada de mayo de 1943, mi madre, asistió a un joven en sus últimos momentos de vida. Estaba tirado en el suelo junto a la puerta exterior de casa. No podía hablar porque sus pulmones estaban ya encharcados con su propia sangre, pero su mirada fija se clavó en la de mi madre. Tendrían la misma edad, unos veinte años justos, dos jóvenes mirándose sin poder cruzar palabra. A nadie, supongo, le apetece morir en soledad. Al menos aquel joven tuvo en su retina, en sus últimos estertores, la mirada, la cercanía, el calor y el apretón de manos de una joven hermosa. Así era mi madre unos nueve años antes de que me trajera a este mundo.
    Formaba parte de una “ saca “ de presos que llevaban en un camión con destino al paredón, al triste “ paredón de España”, en la población de Paterna. Les habían dicho a todos que los trasladaban de prisión pero el final en aquel lugar era trágicamente previsible. Al intuir su final, se lanzó del camión junto con otros presos y corrieron, corrieron hacia ningún sitio porque una bala de la guardia civil le alcanzó un pulmón. Pudo correr un poco más hasta llegar a las puertas de mi casa, ( la casa de mis abuelos y de mi madre ) donde acabó su trayecto. Poco después llegó la benemérita quien se hizo cargo del cuerpo. No obstante, minutos antes, tras el último aliento, la cabeza del joven se balanceó suavemente hacia un lado. Se le cayó la boina al suelo y con ella algunos recuerdos, una carta y fotos de sus padres y se supone de su novia o esposa.
    No era la primera vez que hechos como este ocurrían desde el 39 al 56. Una larga y cruel depuración de aquellos llamados vencedores ( o quizás de los que menos perdieron porque perder, perdieron todos )
    Demasiadas víctimas, demasiado dolor y demasiado terror garantizado durante varias décadas tras una desgraciada guerra tal inútil como innecesaria, como todas las guerras que suponen el fracaso de la condición humana. Se escucha continuamente que hay que estar siempre con las víctimas, hay que apoyarlas, reconfortarlas, acompañarlas y demostrarles que esto que llamamos justicia aún tiene sentido para ellas en esta jungla donde vivimos. Pero las víctimas, nuestras víctimas, no son sólo las de la ETA, las de los accidentes de los trenes o de las catástrofes. En nuestra patria varios centenares de miles de personas murieron por causa de la intolerancia y el totalitarismo. Todavía no se ha hecho justicia ni ha habido una reparación ni manifiesto institucional de perdón hacia todas ellas. El olvido se ha instalado en nuestros gobernantes, parece que esas víctimas no existieron. Aún hay fosas repartidas por el territorio patrio albergando unos despojos no identificados. Como los de esos soldados encontrados en El Toro. Quién sabe cómo acabaron sus vidas, quienes lloraron sus pérdidas y cuánto dolor y frustración se cebaron en sus seres queridos.
    Ojalá en sus últimos momentos alguien les hubiera acompañado y hubiera hecho menos penoso y doloroso el adiós definitivo. Ojalá mi madre hubiera estado allí dándoles comprensión, calor y consuelo con esa mirada dulce y cautivadora.

  2. Anónimo dice:

    La dictadura franquista fue la normalización del fascismo durante cuarenta años en España. Gracias al apoyo logístico, estratégico y militar de Hitler y Mussolini, y al Tratado de no Intervención, ganaron la guerra. después vino el exterminio, el Holocausto español. Mientras en Segorbe se hacen homenajes horteras al Dos de Mayo, no se ha colgado ninguna placa en el antiguo hospital , hoy devenido en hotel, donde cuatro quirófanos no daban a basto para operar soldados del frente de Teruel o civiles tiroteados en Segorbe por las ametraladoras de la Legión Cóndor.
    En Segorbe viven muchas personas mayores que rondan los ochenta y que fueron niños refugiados de Teruel o Ciudad Real, y que no sabían de dónde venían esos aviones que no llevaban identificación y habían destruído sus pueblitos o asesinado a sus padres en el campo a bombazo limpio. Segorbe, como todos los pueblos de Castellón, Valencia o Alicante, no tenía baterías antiaéreas, pero no porque la República no tuviera dinero para armas, sino por el embargo impuesto por Francia e Inglaterra y a posteriori refrendado por USA, impedía que España comprara armas para defenderse, mientras que dos firmantes del tratado, Italia y Alemania, se reían en sus narices, y ya en el mes de julio, antes del golpe de Estado estaban los nazis preparándolo todo para que estuviera a punto. Aquí en España se cierran archivos , o se ponen trabas, mientras que en los archivos de Italia y Alemania hay documentación abundante y detalllada de los crímenes de guerra que cometieron en España. Mientras tanto, el equipo de gobierno municipal( es un decir) mantiene la calle de Galarza, un criminal de guerra organizador del golpe de Estado del 36.Los moros de franco cobraban en marcos alemanes, no vinieron gratis, y cuando cruzaron el estrecho delante del M15, los espías de Churchil en Gibraltar, abordo de barcos de Mussollini o aviones Nazis, iban perfectamente equipados,incluso con rifles automáticos, y lamentablemente, alguno de sus hijos o viudas aún estén cobrando la pensión que con tanto agradecimiento Franco les concedió, eso sí, pagada con dinero de todos los españoles.Todo esto, no se enseña en la ESO, se oculta.

  3. Anónimo dice:

    Para saber un poco más acerca de Galarza, a quien el alcalde le ha dedicado una calle en Segorbe, lean Casi unas Memorias, del exfascista y exfalangista Dionisio Ridruejo, natural del Burgo de Osma, un precioso pueblo de Soria, a pocos kilómetros del Cañón del Río Lobos.

  4. Anónimo dice:

    Aquí en Segorbe, una vez más la Ley, se la pasan por el arco del triunfo. Entre ellas, esta de la Memoria Historica.

  5. Anónimo dice:

    Tampoco estaría nada mal que se contara lo que le sucedió a la 84ª Brigada Mixta del Ejercito Popular de la Republica.
    Quizás uno de los hechos por los que es más conocida la 84.ª Brigada Mixta sea por los acontecimientos que tuvieron lugar en Mora de Rubielos en enero de 1938. En aquel momento (a mediados de enero de 1938) la Brigada se encontraba de permiso en la localidad de Mora de Rubielos, después de su destacada intervención en la Toma de Teruel, que se había desarrollado en medio de unas condiciones inhumanas: un frío polar envolvió las luchas callejeras en la pequeña ciudad que resultaron una carnicería para la brigada, que al terminar la lucha tenía más de 600 bajas (más del 25% de los efectivos totales).3 La contraofensiva franquista que estaba teniendo lugar por esas fechas obligó al mando republicano a echar mano de sus reservas y la 84ª Brigada Mixta fue convocada para acudir de nuevo al frente, siendo llamada a intervenir en el Cementerio de Teruel el 17 de enero.
    Ante esta decisión estalló un conflicto consecuencia de tantos días combatiendo en condiciones inhumanas: Los Batallones 1º y 2º, exhaustos, se negaron a seguir combatiendo y el 4º Batallón se negó a relevarlos. La rebelión fue sofocada con severidad: en la madrugada del 20 de enero de 1938, 3 sargentos y 43 soldados fueron fusilados y otros 60 miembros de la brigada quedaron a la espera de juicio.1 El comandante de la 40ª División, Andrés Nieto, asumió la responsabilidad mientras que el comandante de la Brigada, Iseli, se inhibió. Aunque este hecho no fue la causa directa de la disolución de la Brigada, si contribuyó enormemente y unos días después la 84ª Brigada Mixta fue definitivamente disuelta y sus antiguos miembros, que habían pasado de milicianos ejemplares a sospechosos y despreciables, fueron distribuidos por otras unidades

  6. Anónimo dice:

    Ya conocía estos hechos, y considero que es positivo que se sepan las luces y las sombras del ejército popular republicano , al igual que el contexto de extrema gravedad en que se produjeron. En mi opinión, estos milicianos fueron y serán siempre ejemplares.

  7. Anónimo dice:

    Para Herminia Tarin.
    Hola madre te escribo para decirte que me alegro de que busques los restos de tu padre mi abuelo José. Decirte que te tengo siempre en mi corazón, aunque hace diez años que has renegado de mí y de tu nieta Sara.
    Querida madre, hagas lo que hagas siempre serás mi amada madre y todos los días de mi vida te enviaré desde el fondo del corazón mis pensamientos más sinceros. Tu hijo Rubén Gimenez Tarín

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